Santo Domingo Este, República Dominicana. — En un ambiente de recogimiento y profunda espiritualidad, la Diócesis Stella Maris celebró este jueves su tradicional Misa Crismal, una de las ceremonias más relevantes del calendario litúrgico católico. La eucaristía, celebrada en la catedral diocesana, reunió a sacerdotes, diáconos y fieles, marcando el inicio de las principales conmemoraciones del Triduo Pascual en la Semana Santa.
Durante la jornada, líderes religiosos destacaron el valor del Jueves Santo como origen de la Eucaristía y del ministerio sacerdotal. En ese contexto, se hizo un llamado a la oración y al acompañamiento espiritual por parte de la comunidad hacia sus pastores, subrayando la importancia del vínculo entre la Iglesia y sus fieles como base de una vida cristiana activa y comprometida.
En su homilía, el obispo diocesano centró su mensaje en la esencia del sacerdocio como una vocación que, pese a la fragilidad humana, se fortalece a través de la gracia divina. Asimismo, advirtió sobre los desafíos espirituales que enfrentan los sacerdotes, como el desánimo y la rutina, e instó a la comunidad a desempeñar un rol activo en su acompañamiento, promoviendo una Iglesia más solidaria y vigilante.
La celebración incluyó la bendición de los santos óleos y la renovación de las promesas sacerdotales, símbolos de renovación y servicio. Con una estructura pastoral en crecimiento y una amplia presencia en Santo Domingo Este, la Diócesis Stella Maris reafirma su misión de guía espiritual, promoviendo valores de fe, esperanza y cohesión social en la población dominicana.
